El 2 de mayo de 1982 se hundía el crucero argentino ARA General Belgrano tras
el ataque de un submarino inglés durante la Guerra de Malvinas
"El crucero General Belgrano hizo honor a su lema: irse
a pique antes de arriar el pabellón nacional. La bandera fue lo último que se
vio. Luego en la balsa en la que me encontraba, mis conscriptos entonaron el
himno nacional, con ellos pasé 36 horas de supervivencia", relató el
comandante de la nave, capitán de navío Héctor Bonzo, a los pocos días del
rescate.
El hundimiento del crucero General Belgrano, en el marco del
conflicto de Malvinas, es considerado por muchos como un crimen de guerra
porque la nave fue atacada cuando se encontraba fuera del área de exclusión de
150 millas alrededor de las islas, que había sido impuesta unilateralmente por
los ingleses.
De los 1.093 tripulantes del buque, sólo 740 fueron
rescatados con vida luego de permanecer casi tres días en sus balsas, a la
deriva, en las heladas aguas del Atlántico sur.



