lunes, 21 de mayo de 2018

Malvinas : El Equipo de Combate ¨Güemes¨ derriba varios helicópteros británicos


21 de mayo de 1982 - Combates en San Carlos

El Equipo de Combate ¨Güemes¨ derriba varios helicópteros británicos

Las fuerzas dispuestas en San Carlos eran de unos 60 del Equipo de Combate Güemes y Sección Apoyo  hombres insuficientes para repeler un desembarco.

Las fuerzas británicas disponían SBS (comandos anfibios), 3ª de comandos (royal marines) y la 2ª y 3ª de paracaidistas más helicópteros transporte y artillados Gazelle.

En la mañana del 21 de mayo el buque Camberra y tres fragatas entraron por el canal de puerto Carlos y poco después varios lanchones de desembarco con tropas se aproximaban a tierra firme. Los helicópteros enemigos eran un enjambre patrullando el cielo. Pero nosotros ya estábamos allí observando sus movimientos pero ellos nos habían detectado pero no tenían nuestra ubicación exacta.


Eran las 8:30 pasadas y como dos compañías británicas llegaron al pueblo el cual estaba vació. Al mismo tiempo un helicóptero Sea King que venia del este transportando soldados intentaba cerrar un cerco a nosotros y entonces sucedió que...

-Listos?

Teniente primero Esteban jefe
del Equipo de Combate Güemes
Como si fueran un solo hombres los 42 hombres que conformaban esa escuadra con un asentamiento de cabeza a la pregunta del jefe. Cada uno agarrado a sus armas.

El Sea King volaba sobre los roquedales con la intención de aterrizar en el pueblo para dejar a los infantes británicos más una caja de municiones que colgaba de su panza.

-¡Fuego!

Cuarenta fusiles FAL mas dos ametralladoras MAG dispararon más de dos mil proyectiles sobre la nave sacudiéndola violentamente.

Una llamarada salio del aparato que intentaba desesperadamente alzar vuelo  mientras las balas les salían de todas partes, con fuego abordo parecía que escaparía.

Una tromba de agua y espuma mostró a los defensores que el helicóptero y quienes estaban a bordo habían encontrado una tumba liquida y helada en el canal de San Carlos.

-¡Le dimos carajo!-  Grito uno de los integrantes de la sección de la compañía C del RI 25.
Pero no hubo tiempo de festejar, se acercaba otro helicóptero de tipo Gazelle, un helicóptero ligero de ataque equipado con cohetes y una ametralladora.


El mortal enemigo se aproximó a las posiciones argentinas como una libélula gigante.

Y otra vez repitiendo el proceso los 42 fusiles y ametralladoras dispararon durante la primera pasada del helicóptero. El enemigo no tenía claro donde estaban los argentinos, esto provoco que el segundo helicóptero cayera también encendido como antorcha cayó a las aguas del puerto junto al Sea King.


Desde tierra los argentinos vieron como dos lanchas civiles se aproximaban a los helicópteros, los ocupantes de dichas embarcaciones eran kelpers que fueron a socorrer a los británicos.

El oficial argentino ordeno no disparar ya que los kelpers iban en  misión humanitaria, enseguida el oficial ordeno a los hombres cambiar de posición ya que el helicóptero Gazelle debió radiar su ubicación.

Pronto se acercó otro helicóptero Gazelle, que buscando el ángulo perfecto para disparar sus cohetes, revoloteaba alrededor del lugar.


-Tiene dificultades para disparar , mi teniente. Diría que el piloto busca tirarnos con los cohetes y el ametralladorista sacudirnos con sus balas luego ... y no encuentran el ángulo para hacerlo.
En ese instante la ametralladora del helicóptero lanzo varias ráfagas erráticas ya que el helicóptero se bamboleaba. El teniente Esteban comprendió lo que pasaba y ordeno abrir fuego.

Y otra vez el plomo ardiente alcanzo al nuevo aparato como los dos anteriores. Una voraz llamarada chisporroteo en el tanque de combustible. El Gazelle se ladeo y quedo un instante balanceándose en el vació y después comenzó a caer como un meteorito. Cayó a tierra a diez metros de los tiradores argentinos nadie había sobrevivido, el teniente Esteban tuvo que detener entonces a un soldado bajo su mando que quería acercarse  para cortarle las orejas a los tripulantes muertos.


Los hombres de nuevo cambiaron su posición ya que seguramente el aparato marco su posición , esta vez los soldados argentinos se metieron entre las rocas del monte cuando un soldado grito que se acercaba otro helicóptero , muchos pensaron que no podía ser que tuvieran tanta suerte .

Esteban ordeno esconderse entre las rocas y cuando la nave se aproximara abatirla con disparos como las anteriores , el helicóptero volando bajo buscaba disparar sus cohetes. ¿Dónde estaban esos malditos "argies" que habían derribado a tres de nuestros helicópteros? debió ser el pensamiento de los ingleses.

El piloto del helicóptero escrutaba desesperadamente sobre el roquerío buscando que atacar , pronto descubrió donde estaban los argentinos , desde las rocas las balas salían de todas partes desgarrando el fuselaje de la máquina y destruyendo los cristales de la cabina de los pilotos , uno de los pilotos recibió un impacto limpio en el cuello , el piloto intento gritar pero no salían palabras . Lo último que probablemente vio fue el Sol antes que la nave estallara en el aire.


El saldo de los combates de San Carlos según fuentes británicas dejo unos cuatro helicópteros británicos derribados y tres tripulantes muertos    y de parte de los argentinos no hubo víctimas mortales solo 8 soldados argentinos tomados prisioneros varios heridos.


Estracto del libro ¨Argies¨

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